5 razones poderosas para conservar tu apellido de soltera

Aunque es una tradición en Estados Unidos y en otros países, adquirir el apellido de tu esposo después del matrimonio, algunas mujeres están optando por no hacerlo. La razón es simple: no quieren perder su identidad.


Y es que, como explica, Elizabeth Seward, en el artículo ‘Why I didn´t take my husband´s last name’, lo que le parecía inconcebible después de casarse, era la idea de tener que cambiar su identidad por una tradición. “He trabajado muy duro durante estos años para obtener el éxito y las experiencias que están ligadas a mi nombre. Mis amigos, mis colegas y mis conocidos me conocen por mi nombre. Y yo me conozco también por mi nombre”, argumenta Seward en su artículo.

Aunque actualmente solo un 5% de las mujeres deciden no adoptar el apellido de su marido después del matrimonio, David Popenoe, director del National Marriage Project en la Rutgers University en Piscataway, Nueva Jersey; asegura al Wall Street Journal, que el número de mujeres que no quieren cambiar su apellido va en aumento. Incluso, en algunos casos, son los esposos quienes adoptan el nombre de sus esposas.

Si tus convicciones te están haciendo dudar sobre si adquirir o no el apellido de tu esposo, aquí te damos un par de razones para pensarlo dos veces.


1. Tradición familiar. En los países hispanohablantes se acostumbra que los hijos lleven el apellido del padre y de la madre (aunque en Argentina se usa el apellido del padre y en Brasil el de la madre). Siguiendo esta tradición, es probable que tu apellido signifique mucho para ti, pues te gustaría que tus hijos lo llevaran también. Si es así, mejor no lo cambies y habla con tu pareja para que, en caso de tener niños, acuerden poner los dos apellidos.

2. Trámites y más trámites. Cuando adquieres el apellido de tu marido, tienes que cambiar tu pasaporte, tu identificación, tu licencia para conducir y muchos otros más documentos. Si quieres evitar dolores de cabeza y trámites burocráticos, mejor no cambies tu apellido.

3. ¿Qué pasa si se divorcian? En Estados Unidos tienes la opción de conservar el apellido de tu exesposo, recuperar tu apellido de soltera o adquirir uno nuevo. Si decidiste conservar tu apellido desde el inicio, no tendrás que preocuparte por todo este papeleo. Pero si elegiste cambiarlo, podrías enfrentarte a una serie de complicaciones que van desde malentendidos con las agencias de crédito o problemas con tu historial crediticio, como señala un artículo del Wall Street Journal.

4. Te has creado un nombre. El éxito que has tenido en tu carrera, ha hecho que seas reconocida en tu industria. Tu nombre y apellido, son un valioso sello de identidad. Si este es tu caso, ¿para qué adquirir el apellido de tu marido? Mejor, conserva el tuyo y si tienen hijos y quieres que estos también lleven tu apellido, háblalo con tu pareja para que así sea.

5. Tu apellido es parte de ti. Llevas años con tu apellido, tus amigos, colegas y conocidos te conocen así y tu simplemente no te puedes ver con otro apellido que no sea ese. Si esa es tu manera de pensar, lo mejor es que no cedas ante la tradición de cambiarte el apellido, ya que puede que después te arrepientas.