Mi concuña me cae mal: 5 situaciones hostiles y cómo salir bien librada

meghan markle y kate middleton

Concuña, según el diccionario, dicese del “cónyuge de una persona respecto del cónyuge de otra persona hermana de aquella”. ¡Uff! Si ya de por sí, la definición es complicada, ni hablar de lo difícil que es, tener que convivir con la novia o esposa del hermano de tu novio o esposo, cuando sabes que la fulanita en cuestión no te soporta o cuando eres tú quien no la traga.

Este drama es tan real y tan común, que ni la realeza británica se ha salvado del él ¿Por qué lo digo? Porque, ni Meghan Markle ni Kate Middleton se han librado de los rumores que señalan que su relación, lejos de ser cortés y cercana, como lo intentaron hacer ver en un principio, siempre fue más bien incómoda y hostil. Según los tabloides y las revistas del corazón, el gran pleito comenzó por unas medias. ¡Sí por unas mugres medias! A las que, supuestamente, la Duquesa de Cambridge se aferró, ya que quería que los pajecitos de la boda de Meghan las portaran, tal y como dicta el protocolo. Pero cuando la actriz de Suits, se negó rotundamente a continuar con dicha tradición, la esposa del príncipe William, estalló en llanto… ¡y el resto es historia!


Quién sabe si sea verdad, o sea un chisme de lavadero, pero lo que sí nos queda claro, es que los pleitos de concuñas, ocurren hasta en las mejores familias. Y, con cada nota que sale al respecto, me doy cuenta de que, sin duda, por lo menos las situaciones que se describen, suenan demasiado familiares. Analicemos, caso a caso, para ver cómo podemos salir lo mejor paradas de una escena caótica, como las que supuestamente están viviendo los Royals.

Mi concuña me cae mal: ¿Qué hacer?

Escenario 1.- Tu concuña se siente con el derecho de opinar sobre algo tan importante como tu boda.

Solución: ¡Dale el avión! Solo tú y nadie más tiene por qué meterse en las decisiones que tomes en tu gran día. Claro, para evitar momentos hostiles (¡porque la vas a tener que ver varias veces en tu vida!) dile, “gracias por la recomendación”, pero al final, haz lo que te de la gana y punto. Con eso le quedará más que claro que su opinión te viene valiendo un pepino.


Escenario 2.- Después de una pelea grave, intentas hacer las paces con tu concuña, enviándole flores a su casa y luego te enteras de que la susodicha dijo: “No es suficiente”, como supuestamente le pasó a Kate cuando intentó arreglar sus rencillas con Meghan.

Solución: Es evidente que lo que está esperando esta persona es que te humilles para ganarte su perdón. En este caso, no hay mejor cachetada que la que se da con guante blanco. Si tú ya hiciste un gran esfuerzo por dar el primer paso y la otra no cedió, no caigas en sus jueguitos. Demuéstrale lo educada que eres y termina el pleito ahí, tú ya tuviste la iniciativa y eso habla muy bien de ti. En cambio, ella probablemente no quede muy bien parada con el resto de la familia.

Mi concuña me cae mal: ¿Qué hacer?

Escenario 3.- Tu concuña te ve caminando en la calle y te ignora vilmente para evitar darte un aventón (Kate supuestamente le hizo esto a Meghan). En otras palabras, el personaje en cuestión, ha demostrado, varias veces, no estar interesada en mover un solo dedo por ti.

Solución: No te quedes callada y exponla con la familia. Muchas veces, estos seres maliciosos se salen con la suya porque se hacen las “buenas” frente a los demás y a solas, se convierten en personas demoniacas. Busca la ocasión perfecta para mencionar todos sus desplantes (de preferencia una reunión familiar masiva) y cuenta “sin querer”, todas las que te ha hecho, ¡a ver si le quedan ganas de volver a meterse contigo!

Escenario 4.- Aunque no es de tu total agrado, has hecho todo lo posible por llevarte bien con tu concuña (la has invitado a comer a tu casa, has preparado su comida favorita, has incluido a sus amigos en reuniones familiares y la has invitado a pasar tiempo contigo), sin embargo, ella insiste en que no has hecho el esfuerzo suficiente por llevarte bien con ella (como, supuestamente, habría dicho Meghan sobre Kate).

Solución: No permitas que se siga quejando con los demás y te haga mala fama. Por muy incómoda que resulte la situación, habla con ella y pídele que te diga directamente qué es lo que está esperando de ti. Es posible que sus expectativas sean muy distintas a las tuyas. Quizás, tu manera de nutrir una relación es mediante pequeños detalles, mientras ella espera más atenciones de tu parte. Déjale claro, quién eres y qué estás dispuesta -o no- a dar en la relación, por lo menos así podrás llevar la fiesta un poco en paz.

Escenario 5.- Has llegado a un punto en el que tu concuña, realmente no te tolera. Cuando te ve, te hace caras o evita cualquier contacto visual, como se dice que Kate lo hizo con Meghan, después de que Harry y ella, anunciaran su separación de la monarquía.

Solución: Si es imposible evitarla en una reunión familiar, ignórala vilmente y muéstrate como la más divertida de la fiesta. Al final de cuentas, lo único que ella quiere es que te sientas incómoda y atacada. Haz lo contrario a lo que ella espera y verás, como al final, se cansará. Acuérdate que como bien dice el dicho, “la que ríe al último ríe mejor”. Y la verdad es que si la ignoras, es probable que olvidarás su presencia y terminarás disfrutando de la fiesta, mucho más que ella.

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