5 reglas para evitar compras compulsivas con tu ‘credit card’

Tener una tarjeta de crédito a la mano y una prenda que te encanta al mismo tiempo, no es una buena combinación. Sobre todo cuando al final del mes, ya no sabes ni cómo arreglártelas para saldar tu cuenta. Para que tu economía no siga sufriendo las consecuencias de esas compras compulsivas, aquí te decimos lo que debes tomar en cuenta, antes de pasar tu credit card.


1. ¿Con qué me lo pongo? Antes de comprar esa blusa o ese pantalón analiza con qué prendas que ya tienes en casa, lo puedes usar. Si te cuesta pensar en por lo menos cinco combinaciones de inmediato, lo más seguro es que esa prenda termine guardada en el clóset.

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2. ¿Puede pasar de moda? Hay prendas básicas que no pasan de moda, pero hay otras que después de una temporada ya no se vuelven a llevar. Si estás dudando si llevarte ese bolso con flecos o no, piensa en cuánto tiempo lo vas a poder llevar y si realmente vale la pena el gasto.


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3. ¿Lo volveré a usar? Por fin encontraste el vestido perfecto para la boda de tu amiga, pero cuesta más de lo que pensabas gastar ¡Alto! Antes de que pases la tarjeta de crédito, pregúntate si se trata de un vestido que podrás volver a usar. Por ejemplo, si tienes una boda próxima, ¿te lo pondrías de nuevo o comprarías otro para no repetir? Si en el fondo sabes que no lo volverás a usar, no conviene que hagas el gasto. Mejor pídele a una amiga que te preste un vestido.

4. ¿Realmente lo necesito? Estás de paseo con tus amigas y al pasar por una tienda, tus ojos simplemente no pueden quitarle la vista a esos hermosos tacones. Entras, te los pruebas ¡y ya te ves con ellos! Pero, antes de que pases la tarjeta de crédito para pagar esa compra, deberías tomarte unos segundos para reflexionar en si realmente los necesitas. Si la respuesta es no, lo mejor es que ignores tus impulsos, te evitarás deudas innecesarias.

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5. ¿Qué tanta ropa y zapatos tienes en el clóset? Antes de disponerte a pagar esa blusa negra, piensa en cuántas blusas del mismo color ya tienes. Pregúntate lo siguiente: ¿Es súper necesario que te lleves una más? ¿Cuál es la diferencia entre esa prenda y otras que ya tienes? ¿Te facilitará la vida llevarte esa blusa? Responde con honestidad y evalúa si vale la pena pagar por una blusa que es muy parecida a las otras que tienes en casa.

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6. ¿Realmente puedo pagarlo? Esta es la pregunta más importante a hacerte, antes de pasar tu tarjeta ¿Tienes el dinero para pagar esa prenda de inmediato o tendrás que recurrir a un crédito para pagarla a plazos? Si la respuesta es un préstamo, analiza muy bien el gasto que vas a hacer. Piensa en lo poco que te durará el gusto de tener lo que querías y lo mucho que te costará pagarlo ¡No dejes que un rato de emoción le gane a la razón!